Siento que mas allá de mirarse a los ojos, existe la posibilidad de ver el interior, de conocernos con una sola mirada, un solo contacto visual. Pero temerosos, miramos el suelo mientras caminamos, miramos el cielo cuando conversamos, o simplemente, nos decidimos a cerrar los ojos y ahí está el error. Ya no sabemos con quien hablamos.
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